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San Martín, Yrigoyen y Peron -Un caudillo que encabeza un gran movimiento social, no es mas que el espejo en que se reflejan, en dimensiones colosales, las creencias, las necesidades, preocupaciones y habitos de una nacion en una epoca dada de su historia.
Sarmiento veia a los caudillos, a Facundo y a Rosas, como personificaciones del pais barbaro al que el combatia. Una manera de aproximarnos al significado de las vidas de San Martin, Yrigoyen y Peron -a quienes sus adversarios y partidarios compararon muchas veces con aquellas figuras- es pensar que tambien ellos fueron, en otras circunstancias, espejo del caracter de sus pueblos. Los tres promovieron una gran empresa colectiva, un alzamiento nacional, en el que se proyecto la rebeldla de las mayorias populares. Esa causa era la reparacion de las injusticias que ellos mismos habian sufrido como hijos del pais. En sus historias personales podemos ver la razon de su compromiso con los pueblos que condujeron. Su dimension de caudillos fue una combinacion de jefatura civil y militar. San Martin creo y encabezo un ejercito y un partido, la logia. Contra cierta vision profesionalista que recorta su rol de guerrero, hemos visto que actuo como un dirigente politico: tramo golpes de estado, movilizo guerrillas, goberno en Cuyo y en Peru y se ocupo hasta sus ultimos dias en gestiones diplomaticas. Si en su etapa española habla sido un soldado profesional, luego fue un revolucionario del partido americano, que disputo y ejercio el poder, legislo y fundo instituciones. Es falso asimismo que no fuera popular: por el contrario, fue un lider comunicativo, que inspiro perdurables y dejo una impresion indeleble en las multitudes que lo acompañaron. En cuanto a Yrigoyen, el control personal que ejercfa coma jefe de partido y de gobierno lo caracteriza como un caudillo civil, del que se suele enfatizar su perfil de estadista republicano, sin reparar en que la mitad de su vida politica la paso conspirando, tratando de ganar adeptos entre los militares, organizando asaltos armados al poder y postulando una revolucion que diera un vuelco a la situacion del pais. Aunque Peron preferia definirse como conductor, experto en el arte de la conduccion, y rechazaba, igual que Yrigoyen, las connotaciones peyorativas del calificativo de caudillo, en nuestro analisis no hay diferencias sustanciales entre esos terminos. Paradojicamente, si bien las imagenes mas difundidas lo presentan como un hombre de armas -que, por cierto, era su profesion-, en su trayecto publico Peron fue, de los tres, el que menos recurrio a la accion militar, y en la lucha por el poder, sin desdeñar la fuerza, prefirio competir en el marco institucional. Entre los rasgos de su personalidad, podemos ver que cada uno de ellos fue, a su manera, un seductor de las masas; un embaucador, segun sus adversarios. Mary Graham hablaba de las maneras verscitiles de San Martin, que se acomodaban a tratar con cualquier persona, desde un refinado cortesano a un paisano del campo, con un enorme poder de simulacion; -nadie posee como el ese talento que llaman los franceses ('art desefaire va[oir (el arte de hacerse valer). Carlos Ibarguren presentaba a Yrigoyen como maestro en el arte de engatusar y de tejer telarañas para atrapar adeptos y devorar enemigos; su lenguaje suave y sencillo, -con el diapason a medio tono Y palabras que le eran peculiares, infundia siempre una sugestion religiosa. El general Avalos acusaba a Peron de haberse vuelto muy Los tres recurrieron al secreto de las logias para maniobrar politicamente, preservaron del ojo publico su intimidad, y guardaron en silencio la cuestion de su origen. La proverbial modestia de San Martin era la de un hombre seguro de si mismo, pero su historia personal inconfesa -una llaga -como entrevia Sarmiento- fue seguramente la raiz de sus enfermedades cronicas y una carga a lo largo de su vida. por el contrario, la inmodestia que Yrigoyen traslucla en sus escritos, enalteciendo miras y virtudes personales y politicas, revela en el fondo una inseguridad, como si le pesara su origen oscuro. Del mismo modo, los constantes raptos de vanidad de Peron, la necesidad de reconocimiento publico, eran el escudo ante los prejuicios de la sociedad porteña -y de su propia familia paterna- por su condicion de mestizo- algo que solo asumia al final de sus dias. ¿Cual era el magnetismo o el carisma de estos hombres? Por detras de las exaltaciones, merecidas o no, esta claro que no hacian milagros, ni confiaban demasiado en la Providencia. Algunas de sus concepciones doctrinarias son muy discutibles. Se les pueden reprochar limitaciones en su formacion intelectual, e incluso desvios injustificables en el terreno politico. No menos que sus virtudes, sus defectos y errores les acarrearon legiones de enemigos. Pero es evidente que acertaron en los propositos centrales y tenian en claro lo medular: la emancipacion, la soberania popular, la justicia social. Buscaron tenazmente la forma de llevar los objetivos a la practica y comprendieron a sus pueblos, se ganaron su confianza, se hicieron seguir y lograron infundir una fe, una voluntad colectiva. Su carisma fue en definitiva la capacidad de interpretar y En la epoca de la Independencia, el ejercito sudamericano La clientela electoral de Balvanera, cuando Alem e Yrigo- Cuando Yrigoyen enfrento la soberbia de la oligarquia organizando la lucha partidaria en la provincia de Buenos Aires y en la republica entera, la base que atrajo fue la plebe urbana y rural criolla, mestiza, encabezada en gran parte por cuadros provenientes del federalismo, segun recalcaba Caballero, hasta conformar una mayoria a la que se incorporaron numerosos hijos de inmigrantes españoles, italianos y de otras nacionalidades, que perfilaban la Cesada la gran ola inmigratoria europea, en otra etapa de Estas capas sociales, de renovado componente indigena o criollo, respondieron a un mensaje de reivindicacion cultural y a un programa de recuperacion nacional. Entre estas gentes y su caudillo hubo gestos, sellos, mensajes explicitos e implicitos, simbolos que soldaron esa relacion. San Martin, el indio misionero que compartia el rancho con sus soldados; Yrigoyen, que venia de las orillas mestizas y se rodeaba de la chusma, Peron, que se sacaba el saco antes de hablar delante de sus descamisados para la masa popular, estos jefes eran uno de ellos.
La tragedia de los paises sudamericanos, desde sus origenes coloniales, fue la profunda grieta entre masas y elites. La estructura del poder reproducia el modelo imperial, segun el cual las naciones europeas debian prevalecer sobre los pueblos inferiores. Las clases dirigentes, identificadas con la civilizacion, de cuyo poder dependian, y con la raza blanca, -a la que estaba reservado el gobierno del mundo, como decia Mitre, siempre despreciaron y se sintieron amenazadas por esas multitudes oscuras que resistian su dominacion. San Martin, Yrigoyen o Peron sufrieron esta escision social y vivieron un dilema. Las posibilidades de ascenso que les brindaron sus ascendientes europeos, su costado paterno, les permitieron acceder a una posicion relativamente privilegiada, a traves de la carrera militar o profesional. Se habian insertado en el sistema, y este era su lado racional e ilustrado. Pero su parte oscura o plebeya, materna, los conectaba con la gente de la tierra e implicaba otra responsabilidad, un sentimiento de pertenencia o un mandato que los comprometia con el pueblo de la patria, en sentido concreto y vivo. Eran pues mestizos, hijos de America y Europa, y esa tension estuvo presente en todo su recorrido, en sus ideas y su obra. Quisieron trasplantar lo mejor de Occidente: el constitucionalismo liberal del siglo XIX y la democracia social del siglo XX. Sin embargo, en su actitud se podia ver un recelo contra la imitacion mecanica o servil de las instituciones europeas.
La concepcion yrigoyeniana aspiraba a transformar una republica subalterna en el punto de partida de la renovacion del mundo Y la propuesta del Modelo de Peron era sumarnos a la era del universalismo con -la exigencia de ser mas argentinos que nunca. Aunque sabian que la revolucion nacional solo podia sustentarse en las fuerzas populares, ellos intentaron aunar a todos los sectores. San Martin rechazaba las disensiones de clase o de partido entre los criollos, y hubiera querido la union de federales y unitarios; Yrigoyen convoco a liberales y federales, y creyo que Alvear ganaria a los circulos patricios para el moviniento radical; Peron quiso integrar a la derecha y la izquierda, e hizo notables esfuerzos por conquistar a la capa de los mas ricos, claro que no fue posible. La causa que ellos encarnaron sigue dividiendo aguas en la sociedad.
Esta causa era, en contextos diferentes, la misma, tal como a menudo aparece en sus propias expresiones: romper las ataduras externas, elevar la dignidad del pueblo y organizar la nacion sobre sus fundamentos, que reclamaban la union de la America del sur. La meta que San Martin se habia fijado, y que culmino en el Protectorado del Peru, era asegurar la liberacion de la dominacion colonial, lo cual implicaba necesariamente la emancipacion de las castas. Su apoyo a los aspectos centrales del regimen de Rosas se fundaba en su obsesion por la independencia y en la idea de que se necesitaban gobiernos fuertes, hasta preparar a los ciudadanos para la vida republicana. Poniendose al frente del movimiento federal que habia fundado Artigas, Rosas mantuvo la cohesion nacional, aunque no pudo reintegrar el Uruguay y el Paraguay; y por reaccion, durante su dicta dura crecieron las demandas de libertad y federalismo. Ni el federal Urquiza ni el liberal Alsina lograron una sintesis que respondiera a esas demandas, ni enfrentaron realmente a la oligarquia porteña, que abrio las puertas al capitalismo britanico para recolonizar el pais. Los embates de Alem cuestionaron aquel regimen corrupto, que administro una era de crecimiento economico a costa de la sangre de los pueblos. Pero fue la lucha intransigente de Yrigoyen la que lo derroto y rescato las fuentes constitucionales del gobierno, defendiendo la soberania argentina y la de los paises hermanos, intentando aplicar desde el gobierno la ley pareja para reparar la desigualdad social. Mucho de lo que no consumo Yrigoyen lo replanteo Peron, utilizando la senda legal que el radicalismo habfa afirmado: una transformacion del Estado, desplazando a la oligarquia y los agentes del capital extranjero, un proyecto industrialista que tendia a romper la dependencia, apoyado en la organizacion sindical, protegiendo a los sectores mas postergados; todo lo cual debia cimentar una comunidad solidaria, que se reencontrara en su identidad profunda con los demas paises de esta parte de America. La propuesta que se fue delineando asi en sucesivas etapas historicas, como una alternativa a la republica subalterna, podria ser definida como un viraje de sentido, para que la incorporacion del progreso material y el acceso al patrimonio intelectual europeo y universal deje de ser una imposicion exterior, la sumision a un mercado, y se revierta en una apropiacion consciente, un proceso de intercambio, de reencuentro y de crecimiento desde las raices humanas de este continente.
En la 1ogica de las luchas nacionales de nuestra historia, existe una contradiccion que pusieron de relieve los escritos de Rodolfo Kusch -continuando una tradicion de estudios sobre el pensamiento indlgena y popular en America- acerca de la dicotomia entre la racionalidad europea y el pensar americano, el ser y el estar, la transformacion y la integracion del mundo. Formados a la europea, pero a la vez ligados emocionalmente a la realidad autoctona, San Martin, Yrigoyen y Peron tenian que congeniar aquellas dos actitudes vitales: adecuarse a la evolucion historica, pero con un plan para conducirla; emprender un proyecto transformador, sin resignar lo que somos; revolucionar y conservar, unir y tolerar, violentar y respetar una sociedad y una suma de culturas, para construir la nacion. Tal es en definitiva la contradiccion en que viven nuestros pueblos, y la historia no puede volver atras. Considerando el largo proceso de evolucion del pais y la inevitable mezcla de sus principales vertientes, europeas y autoctonas, a traves de siglos, es evidente que la Argentina, no muy diferente en ello a los otros paises sudamericanos, constituyo una sociedad mestiza. Aun quienes no tienen ascendientes indigenas, e incluso la elite blanca que se considera europea, viven en una cultura de cruces y encuentros, cuyo sedimento no podrla ser sino una mezcla. El mismo Sarmiento lo admitla al referirse a la barbarie insumida en nuestras venas. En todo caso, su gesto definitorio, que perduro en la mentalidad de las elites, fue repudiar esa herencia, y proponer que -seamos Estados Unidos. Esta sigue siendo la cuestion argentina, el dilema de un pais en pugna por su identidad, que se ha negado a si mismo y aun no se reconoce. En el marco de ese conflicto, el encubrimiento y la revelacion del origen mestizo de los hombres que condujeron momentos ascendentes de las luchas del pais, es una clave que nos permite rastrear la continuidad de una linea de sentido en nuestro pasado: la de los proyectos y fracasos para constituir una nacion sobre sus propias bases. Hugo ChumbitaHIJOS DEL PAISSan Martín, Yrigoyen y Peron. emece argentina ensayo
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