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LOS ADELANTADOS
ADELANTADOS DEL RIO DE LA PLATA: PEDRO DE MENDOZA Y JUAN DE GARAY
FUNDACION DE BUENOS AIRES Y DE SANTA FE


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La Historia argentina se inicia con los viajes de los adelantados espa帽ol.. por las costas meridionales de Am茅rica, la fundaci贸n de las primeras ciudades y la formaci贸n del Virreinato del R铆o de la Plata, para llegar a la heroica gesta de la Independencia, abarcar seguidamente el complejo proceso de organizaci贸n nacional, el afianzamiento de la democracia en lucha contra los intentos absolutistas y los esfuerzos por vencer los escollos del atraso y encarrilar al pa铆s por el camino del progreso.

Los primeros gobernantes de las nuevas colonias en las islas y el continente tuvieron a menudo el titulo de Adelantado. Este cargo exist铆a en Castilla desde la 茅poca medieval. En tiempos de Alfonso X su beneficiario fue una especie de delegado real. Durante la Reconquista se crearon adelantados de frontera.

El oficio cay贸 despu茅s en desuso, pero el titulo persisti贸. Con el descubrimiento, resurgi贸 en el Nuevo Mundo: estas regiones de ultramar eran la nueva frontera de Castilla. Se otorg贸 para Am茅rica por una o dos generaciones y a veces a perpetuidad.

Al adelantado correspond铆a el gobierno del territorio sometido; gozaba de ciertos privilegios especiales, como el de recibir determinada suma proveniente de las rentas de la provincia, la asignaci贸n de una extensa hacienda dentro del territorio y, a veces, el monopolio de los derecho聽 de tr谩fico y pesca, y la exenci贸n vitalicia de varios impuestos como la alcabala y el almojarifazgo.

El adelantado ten铆a autoridad para nombrar ciertos funcionarios municipales y eclesi谩sticos y el privilegio de asignar encomiendas de indios entre sus soldados y colonos. El cargo subsisti贸 durante el siglo XVI. La mayor铆a sobrevivi贸 s贸lo unos pocos a帽os a su nombramiento, debido a la peligrosidad de las empresas que debieron encarar.

Juan Ponce de Le贸n fue el primero a quien la Corona concedi贸, en 1512 el t铆tulo de adelantado como recompensa por su proyectada exploraci贸n de la tierra de Bimini (regi贸n de La Florida en EE. UU.).

De las setenta y mas persona que en el siglo XVI firmaron contrato para colonizar nuevos territorios, el t铆tulo fue otorgado a a algo menos de la mitad.

Alcabala y almojarifazgo: El primero era un impuesto a las ventas de bienes de todo tipo: muebles, inmuebles y semovientes, aplicado en Castilla desde tiempo muy antiguo. El segundo era otro impuesto, que se aplicaba sobre el comercio de la metr贸poli con el extranjero. incluidas las colonias espa帽olas.

Mendoza y Garay

A pesar de que las expediciones enviadas al R铆o de la Plata hab铆an tenido resultados poco felices, estas tierras segu铆an tentando el inter茅s de los conquistadores por su condici贸n de entrada hacia la Sierra de la Plata. En 1534, el rey de Espa帽a, preocupado por las incursiones de los portugueses, nombr贸 primer adelantado del R铆o de la Plata a don Pedro de Mendoza, a quien orden贸 que, adem谩s de conquistar y tomar posesi贸n de las tierras que hallase, fundara tres fortalezas.

Pedro de Mendoza

Mendoza era un hidalgo nacido en Guadix, Granada, que contaba a la saz贸n unos treinta y cinco a帽os. Realizados los preparativos del viaje, parti6 el adelantado en agosto de 1535, con once barcos y unos mil trescientos hombres. Llegado al R铆o de la Plata a comienzos del a帽o siguiente, levant贸 en su margen derecha una fortaleza a la que llam贸 Puerto de Nuestra Se帽ora de Santa Mar铆a del Buen Aire (3 de febrero de 1536).

Al poco tiempo, los habitantes de aquella modest铆sima poblaci贸n empezaron a padecer el azote del hambre y los ataques de los ind铆genas, quienes, tras un comienzo amistoso, so hab铆an vuelto hostiles y se negaban a proporcionarles ayuda y alimentos. Mendoza envi贸 entonces a su hermano Diego hacia la regi贸n del Delta al frente de un grupo de trescientos hombres en busca de v铆veres, pero los abor铆genes los atacaron. En el combate que se denomina de Corpus Christi -por la celebraci贸n religiosa de ese d铆a, 15 de junio- los espa帽oles lograron imponerse, pero a costa de la vida de varios de sus mejores capitanes, entre ellos el propio Diego Mendoza.

Con anterioridad, y cumpliendo 贸rdenes del adelantado, su segundo, el capit谩n Juan de Ayolas hab铆a partido con trescientos expedicionarios remontando el r铆o Paran谩, y hab铆a levantado su real (campamento o peque帽o poblado>) que llam贸 Corpus Christi, cerca del r铆o Coronda. A su regreso a Buenos Aires, Ayolas invit贸 a Mendoza a conocer las tierras que 茅l hab铆a recorrido. El adelantado parti贸 hacia ellas y tras una corta residencia en Corpus Christi, se traslad贸 m谩s al Sur, donde levant贸, a fines de setiembre de 1536, el fuerte Nuestra Se帽ora de la Buena Esperanza. Poco despu茅s, y mientras Ayolas remontaba el Paran谩 y el Paraguay, Mendoza, que se sent铆a muy enfermo, regres贸 a Buenos Aires y, en vista de que sus dolencias empeoraban, resolvi贸 volver a Espa帽a. Luego de designar a Ayolas su sucesor en la conquista, el 22 de abril de 1537, se alej贸 para siempre.

Rio arriba -por el Paran谩 primero y luego por el Paraguay-, Ayolas hab铆a llegado entretanto a un lugar que llam贸 La Candelaria. Dej贸 all铆 parte de sus hombres al mando de Domingo Mart铆nez de Irala, y parti贸 hacia la ambicionada Sierra de la Plata, en busca de riquezas, pero cuando ya regresaba con un espl茅ndido bot铆n, cay贸 en una emboscada de los indios y fue muerto con todos sus compa帽eros. Irala emprendi贸 entonces el retorno aguas abajo y se detuvo al llegar al fuerte de la Asunci贸n que Juan de Salazar -otro de los acompa帽antes de Mendoza- hab铆a levantado el 15 de agosto de 1537 en la margen izquierda del r铆o Paraguay. Instalado en Asunci贸n, Irala tom贸 el mando en reemplazo del infortunado Ayolas.

Transcurridos algunos a帽os, decidi贸 concentrar en dicha poblaci贸n a todos los espa帽oles y, para ello, orden贸 el traslado d茅 los pocos habitantes que a煤n quedaban en Buenos Aires y mand贸 quemar la poblaci贸n. Corr铆a el a帽o 1541. El primer intento de conquista y colonizaci贸n en la regi贸n del R铆o de la Plata hab铆a fracasado.

Juan de Garay

Cuarenta y cuatro a帽os despu茅s volver铆a a alzarse otra Buenos Aires a orillas del estuario. La empresa estuvo a cargo de Juan de Garay, nacido en Villalba de Losa, Burgos. Garay resid铆a en Asunci贸n y hab铆a fundado en 1573 la ciudad de Santa Fe. En los primeros meses de 1580 sali贸 de Asunci贸n con un grupo de poco m谩s de sesenta personas, entre las cuales hab铆a una sola mujer, Ana D铆az. Una parte de los expedicionarios descendi贸 por el r铆o, y otra parte lo hizo por tierra. Adem谩s de v铆veres y armas, los fundadores tra铆an herramientas de trabajo, semillas de di. versas plantas y unas mil setecientas cabezas de ganado.

Elegido el lugar de la fundaci贸n -un poco m谩s al norte del sitio en que se hab铆a emplazado la anterior Buenos Aires- Garay procedi贸 a dividir el terreno en doscientas cincuenta manzanas, separadas por calles que se cortaban en 谩ngulo recto. Se帽al贸 los solares destinados a la plaza, a la iglesia, al Cabildo. al hospital y al fuerte; distribuy贸 las manzanas donde se edificar铆an las viviendas de los pobladores y, fuera de la parte urbana, dividi贸 la tierra en parcelas m谩s grandes y las destin贸 a chacras y huertas. Efectuados es tos trabajos, el 11 de junio de 1580 se realiz贸 la solemne ceremonia de la fundaci贸n de ciudad, a la que se llam贸 de la Sant铆sima Trinidad y puerto de Santa Mar铆a de los Buenos Aires (Ampliar: La Conquista del Mar Dulce de Sol铆s)

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